Se investiga nueva agresión con arma a líder indígena de Salitre por parte de la Fiscalía

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Minor Ortiz Delgado, un líder indígena Bribri, fue herido de un balazo en su pierna derecha la tarde del 9 de febrero de 2020; en apariencia como resultado de una amenaza para que abandone un territorio en disputa de una comunidad en Buenos Aires de Punterenas.

La agresión supuestamente fue perpetrada por un hombre de apellidos Figueroa Uva, quien es investigado por el despacho local del Ministerio Público, en la causa 20-000116-634-PE.

El sospechoso, de 34 años, fue detenido esa tarde y puesto en libertad en menos de 24 horas, cuando el Juzgado Penal de Buenos Aires resolvió imponerle la medida cautelar de no acercarse a menos de 100 metros del ofendido, ni molestarlo ni agredirlo.

Sin embargo, el órgano acusador apeló la resolución y se encuentra a la espera de que se programe una audiencia ante el Tribunal Penal, en la que reiterará una petición para que se le mantenga en prisión preventiva.

Esto por cuanto Figueroa vive a un kilómetro de Rojas.

Al cierre de esta publicación, aún no se había programado la audiencia para las disposiciones cautelares, indicó el departamento de comunicaciones de la Corte Suprema de Justicia ante la consulta de este medio.

Ortiz ya había sido blanco de otro ataque el 4 de enero de 2013. Entonces recibió un balazo en su pierna izquierda, sufrió una cortadura en una oreja con un machete y fue marcado en el pecho con una platina caliente.

Tres días de atención

Al también miembro del Concejo Ditsö Iriria Ajkönuk Wakpa (Codiaw), Minor Ortiz Delgado, se le dio de alta en la Clínica de Buenos Aires el 11 de febrero de 2020.

En ese lugar se le limpió y cosió la herida, sin que se le pudiera extraer la bala, detalló su madre Mariana Delgado Morales. Además, el medico determinó que el proyectil pudo haber fracturado la pierna del dirigente de la comunidad de Río Azul de Salitre, de 28 años.

«Él llegó muy mal a la casa después de la salida. Estuvo imposibilitado para moverse. Más ahora, ya casi digamos que se levanta con unas muletas que tiene, ayudado por la esposa. Esa es la condición que él tiene», relató  vía telefónica.

Delgado contó que el conflicto con Figueroa Uva tiene que ver con la presunta usurpación de tres terrenos, de los cuales uno es de Ortiz, otro de su pareja y el último de una vecina.

«Cuando él intentaba hacer unos trabajitos en la finca. El no indígena (Figueroa) llegó muy agresivo y le disparó en una pierna, advirtiéndole que él no tiene por qué estar ahí», indicó la madre de la víctima.

La mujer también le atribuyó al sospechoso otros dos baleceras para amedrentar a Ortiz y a su familia, las cuales ocurrieron el 25 de diciembre de 2018 y el 25 de febrero de 2019.

Eso episodios han sido denunciados ante la Fiscalía Adjunta de Asuntos Indígenas y reportados al Gobierno de la República, de acuerdo con Delgado.

Sin embargo, la madre del afectado dijo que desde hace «dos o tres meses», el diálogo con el Poder Ejecutivo se ha visto interrumpido.

Gobierno se defiende

Mediante un comunicado de prensa, circulado el lunes por la Casa Presidencial, la administración de Carlos Alvarado Quesada lamentó el acto cometido contra Minor Ortiz Delgado, aunque negó que este pueda interpretarse como un incumplimiento a la medida cautelar MC-321-12 que estableció la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) mediante la resolución 16/15 del 30 de abril de 2015.

«Desde el pasado mes de abril de 2019, el Ejecutivo ha mantenido espacios de diálogo con los beneficiarios de las medidas cautelares en las comunidades de Salitre y Térraba, en los que se han abordado temas como saneamiento territorial y seguridad», establece la nota.

El Gobierno recalcó -sin precisar una cantidad- los primeros desalojos de propiedades ocupados por no indígenas dentro de esos territorios, así como la elaboración de un plan de seguridad que -asegura- se aplicó en el incidente de Ortiz.

Dichas iniciativas están a cargo del Instituto de Desarrollo Rural (Inder) y el Ministerio de Seguridad Pública (MSP). A esta última entidad, la madre del ofendido, Mariana Delgado Morales, reclamó el tiempo tardado en atender los llamados de auxilio (40 minutos).

La agresión contra Ortiz es el mayor ataque contra un dirigente indígena desde el asesinato a balazos del líder Bribri, Sergio Rojas Ortiz, la noche del 18 de marzo de 2019.

El homicidio permanece bajo investigación de la Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos; de momento, sin que se hayan individualizado imputados.

Vía – Elobservadorcr

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